Sabemos que estudiar para unas oposiciones es harto difícil. Sabemos que hay que dedicarle muchas horas e incluso muchos años. Sabemos que la gente va súper preparada, porque la certeza de saber que, si lo consigue, tiene segura la papatoria para toda la vida anima un montón al estudio. Peeeero..., ¡oh, cielos!, algo ha debido de pasar en estas últimas oposiciones al grupo A1 –el tope guay— del Concello de A Coruña que, una de dos, o los aspirantes a los puestos eran muy lerdos o los exámenes eran tremendamente difíciles. Porque, a ver, que en el primer examen de 542 solo aprueben 7 no es nada normal, no me digan ustedes. Y nos negamos a creer que haya tanto lerdo concentrado en una sala de exámenes. Si echamos números, nos da un 0,78% de aprobados. ¿Se imaginan un colegio o una universidad con un 0,78% de aprobados? ¿A que no? Pues en este caso, menos todavía, por el motivo ya señalado de la papatoria segura. Y ahora resulta que en este grupo faltan, de momento, 15 puestos por cubrir. Y nosotros nos preguntamos en nuestra ingenuidad..., ¿cómo los cubrirán? Ah...
