sinceramente hay que hacérselo mirar, pero bien. Nada de una revisión así por encima, como para pasar el trámite. Lo que está sucediendo últimamente en el Real Club Deportivo de La Coruña SAD es complicado de digerir. Empecemos reconociendo que la propiedad cuenta con la mayoría de las acciones y puede hacer lo que le venga en gana, pero la entidad tiene ese complemento de patrimonio de todos los deportivistas y debería tenerse en cuenta. Hubo un profundo reset, léase una limpieza a fondo, con el fin de no sé qué. Cierto que en la parte deportiva fue de fracaso en fracaso en las últimas temporadas y que había que meter mano, no valen teóricos de Twitter sino profesionales. Pero lo de Mauro Silva y Bebeto nadie lo entiende, no es posible. ¿Cómo se puede cerrar un homenaje sin agendarlo antes con los protagonistas? ¿O estuvo cerrado y alguien cambió a última hora? Ya tenemos libraco de verano.
