El sector marisquero arousano vive su peor momento en una década. La que no hace tanto tiempo era considerada como la ría más productiva del mundo se está apagando poco a poco. Las estadísticas de los últimos diez años así lo indican. Nunca antes había habido un inicio de año tan desolador como este. Es preciso tener en cuenta que está activo un paro biológico, precisamente, por la baja producción, y que se han cerrado algunas concesiones de las cofradías porque las riadas acabaron con la almeja, pero la tendencia está siendo a la baja. Confiemos en que se apliquen las medidas oportunas para revertir este problema porque de persistir, el sector del mar se vería abocado a una reconversión drástica y dramática por todo lo que supone.
