El Gobierno alemán propone que como parte del próximo paquete de sanciones contra Moscú se impida a los europeos ostentar cargos en empresas estatales rusas. Ofrecer puestos bien pagados en los órganos de dirección de estatales es un elemento de la estrategia del Kremlin para ejercer influencia política UE. El caso más famoso es el del excanciller alemán Gerhard Schröder, muy criticado por sus vínculos con Putin, de los cuales surgió la decisión de construir el gaseoducto Nord Stream, clave en la dependencia energética de Alemania. Ya no será rentable ir a trabajar a Alemania.
