La brutalidad utilizada por las tropas rusas en su intento de doblegar a Ucrania y que se va conociendo a medida que los soldados de Putin se van retirando de las zonas ocupadas está haciendo cambiar hasta a los alemanes. Hasta ahora, los teutones no querían ni oír hablar de restricciones a la importación de gas o petróleo rusos. Sin embargo, ayer mismo, el ministro de Economía confirmó que Alemania está dispuesta a apoyar que la Unión Europea prohiba las importaciones de crudo ruso. Ahora solo falta que hagan lo mismo con el gas y seguro que Putin se pone un poco nervioso.
