La subida de precios está afectando a todos los productos del supermercado, en la categoría de frescos, desde pescado a verdura, se está viendo más perjudicada que el resto del gran consumo. Como contraste, segmentos como los congelados ganan peso: el 40% de los consumidores compra pescado envasado congelado y el 12% congelado a granel. Se trata de una caída que está relacionada con el incremento de precios de la categoría. Por ejemplo, el pasado septiembre los frescos aumentaron sus precios de media un 13%. La alimentación se está convirtiendo en artículo de lujo para muchos ciudadanos.
