Alquilar un piso cada vez puede hacerse de manera más rápida a través de las redes sociales. Los portales inmobiliarios facilitan la primera visión de lo que puede ser nuestra nueva vivienda y evitan tener que desplazarse a muchos pisos para dar con el idílico. Ahora bien, la facilidad para el cliente es también la facilidad para el estafador que se las sabe todas y aprovecha la falta de contacto directo para hacer de las suyas. En Ferrol, una mujer se dedicaba a estafar a posibles arrendatarios ofreciendo casas que no estaban a disposición. Menos mal que ahora ya existen palabros y acciones como ciberseguridad.
