Ferrol, base naval de honda tradición militar, tiene costumbre y tradición de despedir y recibir con honores y emoción a sus marineros cada vez que éstos parten rumbo a su labor, siempre cargada de tintes humanitarios, sea en tiempos de paz o en entornos revueltos. La fragata “Álvaro de Bazán” encomendada a la Parrocheira, como toda la marinería ferrolana, levó ayer anclas y puso proa al Mar del Norte y el Báltico. La F-101, capitaneada por Jesús Viñas Barciela paseará durante su singladura ese pedacito de Ferrol que viaja por el mundo manteniendo a flote el orden internacional.
