Los Bomberos de Ferrol denunciaron en su día las condiciones en las que realizaban su labor y una inspección de trabajo les dio la razón. Ahora, son los del vecino concello de Narón los que llevan tiempo en pie de guerra para que se valore su labor diaria y los medios de que disponen para realizarla. Las graves carencias en prevención y las deficiencias en las instalaciones han sido ahora reconocidas también por inspección de trabajo. Y es que los Concellos deben poner en los primeros puestos de sus prioridades proteger a quienes nos protegen. Porque antes de apagar incendios hay que apagar estos fuegos.
