FERROL sigue siendo —aunque solo sea en su corazoncito— la ciudad departamental. Aquella denominación procedía de su condición de departamento marítimo, otorgada por Carlos III. Ya sin ese apodo, la ciudad sigue siendo orgulloso puerto base de buena parte de la flota española. Ayer supimos que el patrullero “Atalaya”, actualmente en una misión de Vigilancia y Seguridad Marítima, recibió una alerta por una embarcación a la deriva con al menos una treintena de migrantes a bordo. Cuando la lancha zozobró y sus ocupantes cayeron al mar, el “Atalaya” actuó. Hoy hay 36 migrantes, de origen magrebí, que le deben la vida.
