El juego político actual rehúye del debate mesurado y argumentado para convertirse en el paradigma del “y tú más”. Lo vemos en el Congreso de los Diputados, en el Parlamento de Galicia y, claro está, también en los concellos. Resulta que el PP de Vilagarcía reprochó al gobierno local el sobrecoste de algunas obras y la respuesta institucional se centró, básicamente, en tirar de hemeroteca, recordar gestiones del rival y echar en cara actuaciones de la Xunta. De este modo, a los ciudadanos les quedó claro todo lo mal que lo hizo la oposición actual cuando gobernó, pero no el por qué del sobrecoste de cada obra.
