Es cierto que tenemos que ser más conscientes que nunca del cambio climático y esas cosas, pero también lo es que debemos ponerlo sobre la mesa sin hacer daño, mucho daño, a nuestro patromonio. Sin ir más lejos, activistas de Greenpeace han colgado el martes una pancarta en la Puerta de Alcalá con la cara de los cuatro candidatos electorales coincidiendo con la ola de calor para exigirles su compromiso con el cambio climático. “¿El cambio climático os la suda?”, es el mensaje que puede leerse en la pancarta bajo la imagen de Pedro Sánchez, Yolanda Díaz, Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo con aspecto acalorado. La reivindicación no es censurable, pero hacerlo en monumento nacional sí lo es, como también lo es que unos impresentables pinten y amenacen obras de arte para reclamar derechos y protestar contra todo lo habido y por haber. No es necesario destruir un cuadro para exigir compromisos de nuestros gobernantes. Se puede hacer lo mismo con manifestaciones ante la sede partidos o viajar a defender el derecho de las mujeres a los países donde se les niega. Hay que tener más valentía y ello no significa que tengamos que poner en riesgo el patrimonio cultural de la sociedad.
