La significativa escalada de los precios en los últimos meses está afectando a la inmensa mayoría de las familias, que se las tienen que ingeniar para llega a fin de mes, pero todavía más a quienes tenían dificultades antes. Y claro, la lista de la compra también influye de forma directa al Banco de Alimentos que ve como incrementa el número de personas con necesidad y que el dinero de la ayuda solidaria que reciben ya no cunde como antes. El Concello de Vilanova, consciente de la situación, aumentó su aportación para que las cuentas cuadren ante la fuerte demanda y el descenso de las donaciones.
