casi 143.000 personas viven en España en municipios donde no hay bares o cafeterías abiertas, lo que supone el 0,3% del total de los residentes en España. En Galicia todos los municipios tienen abiertos este tipo de establecimientos de hostelería, como no podía ser de otra manera. Son los últimos reductos contra la pérdida de vecinos, pues cuando cierran el riesgo de despoblación resulta prácticamente inevitable, por la pérdida de estímulos para la vida personal. Despoblación y falta de clientes es lo mismo y coger el coche para ir a un local con encanto encarece el importe total de la consumición, ya por las nubes. Foto: un bar | aec
