La tenista vilagarciana Jéssica Bouzas despuntó en el deporte desde pequeña. Arousa la ha visto crecer destacando allí donde estaba, a base de esfuerzo y talento. Esta semana, la joven que soñaba con los grandes nombres del tenis internacional ha logrado materializar el sueño con tan solo veinte años. La gallega se ha metido en el cuadro final de Wimbledon. Jugará entre las más grandes del mundo, justamente porque ella también lo es. Hacía siete años que el deporte gallego no se metía en el cuadro final de un grand slam. Y es inédito en el deporte arousano. Un triunfo con licencia para soñar.
