La mortandad de marisco detectada en las últimas semanas como consecuencia de la baja salinidad del agua y del incremento de la temperatura del mar está generando una profunda preocupación en el sector, que teme por su futuro. Sobre esta cuestión respondió el conselleiro do Mar, Alfonso Villares, en el Parlamento para indicar que todo pasa por reforzar la investigación para tratar de dar con especies más resistentes a estas vicisitudes y que tenga más posibilidades de sobrevivir en estas condiciones climáticas tan cambiantes. Esta tiene que ser una de las prioridades de la Xunta, ya que de ello depende el sustento de miles de familias solo en la Ría de Arousa, una de las más productivas del mundo y ahora la más castigada por la muerte de berberechos y almejas.
