Pues como la letra de la canción de los Nikis: “Entendiste no y yo te dije si / No es ambigüedad / No desconfíes nunca más de mí / que yo soy de fiar...” Así es la política para Pedro Sánchez, no pero sí. Que por el bien de España habrá amnistía, ni los suyos lo reconocen. El mandamás de la rosa y el puño hace buena la leyenda urbana que atribuye a Groucho Marx la frase: “Éstos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros”. El caso es seguir en el poder, no importa que el partido sufra un desgaste enorme por el cambio de pareceres que se cocinan desde La Moncloa. Hoy mismo se consultará en las base del partido socialista la nueva decisión de otorgar la amnistía a los procesados y condenados por el procés, pero más adelante se negará el delito cometido. Vamos, que el 1-O catalán fue una invención de los gobernantes de turno. Imaginen las calles si esta misma decisión de Sánchez la tomase Feijóo estando en el poder. Pero las subvenciones los quieren buenos y calladitos.
