El Camino de Santiago ha pasado de identificarse con el francés para prestar interés también a las otras opciones –inglés, portugués, interior, de la costa...–. La imagen del caminante también ha dejado de ser solo la de un peregrino a pie, pudiendo realizarse en bici, a caballo o incluso por etapas o con “portadores” de sus equipajes. Ahora se ha dado un paso más y ya no son solo las personas quienes realizan esta peregrinación, sellando credenciales y obteniendo la Compostela. Los perros disponen ya de sus propias acreditaciones y Salsa ha sido el primer cánido en sellar su credencial en Ferrol.
