El Arosa inició ayer la campaña de abonados congelando los precios y con la intención de mantener enganchada a la afición para que la marea arlequinada lleve en volandas al equipo y, esta vez sí, consiga el ansiado ascenso. El equipo se ha reforzado con jugadores contrastados en la categoría y ha sabido mantener al bloque que tantos éxitos ha cosechado, con la dolorosa salvedad de Julio Rey. La falta de canteranos en la plantilla es un asunto que no pasa desapercibido para el socio, aunque todavía queda tiempo para que las cosas se puedan hacer. Ahora lo que toca es renovar, apoyar y disfrutar.
