Chamorro, Nuestra Señora del Nordés, es sagrada. Como todo lo que tiene su fundamento en la tradición y su esqueleto construido desde la creencia religiosa, se merece respeto. La lección ofrecida por monseñor García Candiñanos sobre su origen y su relación con la Galicia rural, hoy casi extinta, es una soberbia explicación de como lo confesional y lo laico han escrito a medias la historia. Pero es cierto que al profano —no confundir con el pagano— le choca el aspecto de la talla, dicen que deteriorada por el humo de las velas y el paso del tiempo. Algo habrá que hacer, y hacerlo bien.
