Las mariscadoras de Cariño han recibido semilla de almeja para poder aumentar la producción del bivalvo. Se trata de una iniciativa que busca impulsar la producción en zonas donde el sector pasa por momentos difíciles a través de un trabajo desarrollado en el Centro de Cultivos Marinos de Ribadeo. La ciencia avanza cada vez más en aspectos que hace tiempo parecían imposibles y así la tecnología ha conseguido que en este criadero se encuentren ya dos millones de unidades de semilla de almeja fina, japonesa y erizos que serán trasladados después a su medio natural y favorecerán la producción en múltiples localidades gallegas.
