Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Clamé al cielo y no me oyó…

¡Caray si nos oyó! Hemos debido de ser tantos a pedir agua que ahora nos vamos a afogar. Mi madriña, la manta de lluvia y granizo que cayó ayer por la tarde, ahí por las tres. Y conste que no es de eso de lo que nos quejamos –porque nos vamos a quejar ahora mismo, que para eso estamos–. Que llueva a cántaros no deja de estar bien –y si no que se lo digan al embalse de Cecebre–, lo malo es que parece que en esta ciudad nos hemos olvidado de conducir con lluvia. Incluso pasaríamos por nativos de Almería o del Sahara, que han visto cuatro gotas de lluvia en sus vidas. ¡Nos atolondramos, señores y señoras! Pero bueno, también es cierto que si nuestro amado Concello, en vez de ponernos tanto adoquín y tanto banco mirando a la pared, nos pusiese un asfalto de ese drenante para que no parezca que vamos en canoa y encima, como no refleja, podamos ver las rayas blancas, pues seguro que lo haríamos mucho mejor e iríamos cada uno por nuestro carril. ¿A que es buena idea? ¡Y la damos gratis!