Es decir, que vamos a engordar unos doscientos kilos, kilo arriba, kilo abajo. Bueno, también es cierto que el gran hombre medía dos metros y eso da para repartir muchos michelines. Y es que hace unos días hemos estado echando un vistacillo a la oferta del Concurso de Tapas Picadillo y, la verdad, apetecían todas. Así las cosas, echamos mano del plano que tan amablemente nos facilitó El Ideal Gallego y nos hicimos una ruta diaria bien ordenadita por las distintas zonas y ya hemos catado unas cuantas. No sabemos si hasta el día 13, o sea, el domingo, nos dará tiempo de completar las sesenta, pero prometemos que haremos todo lo que sea posible. Ni que decir tiene que hemos comido, cenado y a veces hasta desayunado de tapas, porque si no sería imposible completar el reto. Pedimos a los señores organizadores que para próximas ediciones amplíen los días del concurso, para poder catar a gusto sin tener que pegarnos un atracón diario. Atracón… en todos los sentidos, que aunque están muy bien de precio…
