Está el entorno de la calle de la Iglesia inmerso en una frenética actividad de obreros que vienen y van. Con buena parte de la intervención ya rematada —aunque faltan árboles y acabados— el objetivo es abrir el tramo lateral de la concatedral de Ferrol. Y el templo, coqueto, quiere estar visible para el acontecimiento. Así que, una vez rematadas las obras financiadas por la Consellería de Cultura —450.000 euros— andan estos días retirando los andamios. Total, que muy mal se tiene que dar para que en Semana Santa no esté todo acabado y los ferrolanos vuelvan a presumir de su Pasión.
