La presión sobre la posible investidura de Sánchez no deja de crecer. El PP ha salido con todo contra el pacto con Junts que es necesario para que el socialista repita en Moncloa. El partido conservador alienta ahora la calle, con concentraciones contra la posible amnistía. Mientras la formación de Puigdemont aprieta, la Justicia da un nuevo golpe de efecto que complica todavía más el tetris al presidente en funciones. Un juez cita como investigados a Puigdemont y Rovira por el llamado “caso Tsunami”. Una imputación que llega justo en este preciso momento, pensarán algunos observadores, pero que, más allá del debate de la casualidad, engorda de facto el sapo que deberá tragarse el PSOE si quiere avanzar hacia la meta autoimpuesta. Las partes apuestan fuerte en esta jugada.
