quién nos iba a decir en 2014 que una prueba no competitiva en A Coruña iba a albergar pocos años después más de 15.000 personas. Enki es una prueba no competitiva en la que pequeños y mayores compiten, no por llegar primero a meta, sino por poner imaginación a una carrera para dar visibilización de colectivos y personas con diversidad funcional, así como el respeto y la educación en la diversidad. Esta es la grandeza de esta convocatoria y que el sábado llenó la zona de La Marina, Parrote y Puerto de alegría de ilusión y esperanza. Los niños, acompañados de sus mayores que también participan, compiten con ilusión pasando por varias etapas en las que en todas ellas hay juegos y también muchas risas. Papás y mamás buscan la mejor sonrisa de sus vástagos, que pasan una jornada irrepetible y hasta se les hace corta. Hay que felicitar a todos los que hacen posible esta gran iniciativa y en la que se implican muchas entidades herculinas. Así da gusto presumir que A Coruña fue pionera en la práctica deportiva. Enki, también. Un diez.
