Todo hay que decirlo. No hace falta ser un barriobajero, ni tampoco un vándalo y mucho menos un agresor para poder manifestarse libremente en las calles para poner de manifiesto un desacuerdo como el que nos ocupa, la futura amnistía a unas personas condenadas por haber atacado la Constitución y la convivencia democrática de todos los españoles. Con razón o no, uno puede salir con una pancarta y mostrar contundencia a grito pelao que lo que viene ocurriendo en este país que es de todo menos normal. La violencia jamás de los jamases está justificada venga de donde venga. Tampoco el acoso a las personas y mucho menos a los ciudadanos que pasean por las calles tranquilamente ajenos a lo que está sucediendo. Hace bien la Policía frenando de raíz a los violentos. Lo que son las cosas, las manifestaciones que estamos presidiendo se deben a lo que defendía el propio Pedro Sánchez hace menos de un mes, lo que ocurre es que cambió de opinión para perdonar a los que violentaron la Constitución. La ambición le puede.
