Qué tiempos aquellos en los que ser fan suponía tener la carpeta forrada con las fotos del ídolo en cuestión y, en los casos más osados, enviarle una carta sin esperanza alguna de tener respuesta. Ahora, los seguidores compiten en concursos como el que ha ganado una joven coruñesa, en los que tienen que ser poco menos que investigadores de la CIA para hacerse con un premio. Absolutamente merecido, eso sí.
