El presidente en funciones del Gobierno tuvo que sentirse muy incómodo cada vez que sus asesores le iban comentando lo que ERC, Bildu y BNG iban diciendo sobre la jura de la Constitución de la princesa Leonor. Ataques feroces de los tres partidos nacionalistas que no tienen sentido alguno, que con su ausencia ya hablan por sí solos, pero que no siendo suficiente con ello insultan al resto del pueblo español. Curioso lo del Bloque Nacionalista Galego, que va contra corriente de lo que se creía que Ana Pontón representaba. Una líder moderada, lejos de las voces radicales, pero parece que se instaló en las líneas de la UPG y eso le puede pasar factura. De ser la segunda fuerza de Galicia podría ver como el PSOE le pasa raudo y veloz por la izquierda. Es lo que se llama voto útil. Además, un poco decepcionante es el BNG a la hora de ‘regalar’ el único voto a la investidura a cambio de nada para Galicia, mientras Cataluña y País Vasco, así como otros partidos de izquierda han conseguido para sus respectivas comunidades ventajas económicas y también de infraestructuras. Muy lamentable.
