Los municipios arousanos, como es el caso de Vilagarcía, comenzaron la instalación del alumbrado de Navidad, que lucirá en todo su esplendor a partir del uno de diciembre. No habrá tantas bombillas como en Vigo, pero sí las suficientes como para iluminar las calles y generar un ambiente festivo que contribuya al paseo y a la compra en el comercio local. En el caso de la capital arousana serán más de trescientas luminarias y un árbol gigante, de 25 metros de altura en la Praza de Galicia que permanecerán encendidos durante 38 días. Y es que la Navidad ya está ahí. En un abrir y cerrar de ojos ya estaremos con los villancicos.
