La pregunta tiene tela y se desempolva cada cuatro años. Nadie habla del Senado. Nadie se preocupaba de la Cámara Alta hasta que Feijóo y Tellado se hicieron un hueco gracias a la cuota autonómica. Ahora, una de las vacantes que le corresponde cubrir al Parlamento gallego la va a ocupar José Manuel Rey Varela. Otra, Baltar. Es una buena oportunidad si el alcalde de Ferrol sabe barrer para casa, sin duda. Pero la utilidad de la institución está en tela de juicio precisamente por esa fama a medio camino entre cementerio de elefantes y balneario gerontológico. Igual va siendo tiempo de repensarla y reformularla.
