Hay quien nunca ha tenido la más mínima idea de las opciones psicotrópicas al alcance de cualquiera con interés, pero para la mayoría, especialmente cuando estaba en la edad de mostrar curiosidad, era relativamente sencillo hacer una lista. Hasta ahora. El abanico de posibilidades es del tal magnitud que resulta casi imposible estar al día. ¿Habían escuchado hablar del karkubi? Pues, al parecer, causa estragos en Alemania. ¿Y qué hay de la mefe? ¿La psilocibina, quizá? ¿Las catinonas? Si es la primera vez que tienen conocimiento de estas sustancias, sepan que no son los únicos y que quienes alertan de su consumo (abuso, en ocasiones) son los médicos de Familia. Ya pueden empezar a preocuparse. Hay mucho por lo que estar alerta.
