si tortura adecuadamente un conjunto de cifras y estadísticas, acabarán diciendo lo que usted quiera. La máxima se aplica siempre en las grandes ocasiones: noche post-electoral, publicación de los estudios generales de medios y, cómo no, en la presentación de un proyecto de presupuestos. Sea a nivel municipal, autonómico o estatal, la escaleta es siempre la misma: son estas las cuentas más generosas de la historia para unos y las de mayores déficits y olvidos para otros. Es como en las elecciones y en los EGM: no se consuela el que no quiere. Está el que gana, el que más crece, el que menos cae, el que nace con fuerza o el preferido en las grandes ciudades. Muy mal se tiene que dar la cosa para no poder aferrarse a un triunfo.
