Los datos de la EPA reflejan la solidez del mercado de trabajo durante un segundo trimestre que suele ser favorable en términos de empleo, debido al empuje de la hostelería y el turismo durante la última parte de la primavera y el inicio de la temporada estival. Y ello a pesar de la incertidumbre asociada al contexto económico global y nacional. Si bien la inflación se ha moderado y la contención de los precios de la energía y de las materias primas ha permitido a las empresas contener los costes de producción y mantener el empleo, su incidencia sigue siendo importante para las empresas y los hogares españoles y es de esperar que continúe así en el futuro inmediato. Esto, junto a la subida de tipos llevada a cabo por los bancos centrales más importantes, podría retraer de alguna forma el consumo y, por consiguiente, la demanda de bienes y servicios. En este escenario, aún persiste el riesgo de que se reduzcan las necesidades de personal en muchos sectores, lo que traería un descenso en el número de contrataciones.
