El aumento de la factura eléctrica de los ciudadanos con más ingresos se habría disparado en 1.012 euros, mientras que los hogares más pobres habrían sufrido un aumento de 550 euros. Aunque para los consumidores con menos recursos este alza le supone un 73% más que los hogares más ricos en relación con sus gastos generales. La proporción del gasto en energía respecto al total ha aumentado en los últimos dos años. Así, un hogar medio dedicará en 2022 el 8,8% de su gasto total a la energía; pero un hogar medio perteneciente al 20% de la población con los ingresos más altos dedicará en 2022 el 5,09.
