Nueva oleada de estafas por suplantación de identidad. La Policía insiste en que se tomen todas las medidas oportunas, en que bajo ningún concepto se revelen las claves personales y en que se desconfíe de correos de entidades bancarias con faltas de ortografía o que simplemente nos inviten a pinchar sobre un enlace. Pero los ‘cacos’ de este siglo XXI afinan cada vez más y saben aprovecharse de un salto generacional en el que son muchos los que no están familiarizados con el universo digital. Lástima que la idiosincrasia de estos individuos nos recomiende a todos ser desconfiados.
