El Festival de Comparsas de O Grove es uno de los actos más esperados por los vecinos de la localidad a lo largo del año. El Entroido se vive en la península meca de un modo especial y una prueba de ello es el llenazo absoluto que hubo en la noche de ayer en el auditorio para asistir a las representaciones de unas coplas que no dejaron títere con cabeza y que motivaron sonrisas maliciosas y carcajadas a partes iguales. No es de extrañar, pues, que cientos de personas hicieran cola durante horas para hacerse con una de las 510 entradas que se pusieron a la venta y que volaron en un visto y no visto.
