La Costa da Morte no solo destaca por sus paisajes y gastronomía, sino también por sus ferias, cada una de ellas con identidad propia, pero con el denominador común de ser un motor para el comercio local y los productos de proximidad. Si algo tienen las ferias es que no pasan de moda y acudir a ellas a comprar, aprovechando para dar un paseo o tomar algo en los locales de hostelería es casi una rutina de obligado cumplimiento. Y a todo ello se une la calidad de la huerta local.
