FERROL demanda movilidad. Ya son varios los episodios de pasajeros que se quedan en tierra por no disponer de las suficientes plazas de autobús. Las alternativas son terribles. La autopista, a 5,25 euros, más combustible (la vuelta, bonificada si se dispone del dispositivo). La carretera, un suplicio, mal iluminado y con curvas letales. Y el tren... El tren entre Ferrol y A Coruña es un mal chiste. En el mejor de los casos, 6,50 euros. De media, 1,20 horas. Frecuencias, escasas y a destiempo. Resultado: vagones vacíos cruzando las rías a ninguna parte. Sólo falta que a finales de año el bus deje de estar bonificado.
