La empresa pública estatal Acuaes autorizó esta semana el futuro convenio con el Concello de A Illa de Arousa para invertir 8,5 millones de euros en una nueva depuradora y mejoras de la red de saneamiento. La mayor parte de los fondos saldrán de los Next Generation de Europa. Curiosamente, es la Comisión Europea la que ha abierto un procedimiento de infracción porque los vertidos resultantes de la depuración actual en la zona incumplen los parámetros de contaminación. Europa nos señala, pero también nos manda fondos para resolver el problema. Falta ahora un 20% de esos 8,5 millones que el modesto Ayuntamiento insular deberá buscar en su propio bolsillo. No es que anden mal de caja, pero sí hay deuda todavía por las grandes infraestructuras de los últimos años. Seguro que algo se les ocurre.
