LOS políticos —da igual su color— tienden a abusar de las fotos. Es raro ver a un servidor público que disponga de los mínimos recursos sin un par de “réflex” apuntando haga lo que haga. La tecnología, además, ha abaratado la mano de obra y un asesor sin móvil es como una noche sin luna. Un cero. Se trata de dejar constancia de lo que se hace. Pero la gente recela. Ayer, el Concello de Ferrol distribuyó un par de fotos de policías locales y nacionales “batiendo” el barrio de Recimil. Los vecinos siguen quejándose de la inseguridad. Un dato: la parte cilíndrica de la cámara se llama... objetivo.
