España apenas ha ejecutado un tercio de los fondos que ha recibido hasta ahora, 37.000 millones. Es decir, que en los canales de la Administración aún están los 24.000 millones restantes. Además, por delante tiene otros 40.200 millones a fondo perdido aún sin pedir. En transferencias le corresponden 77.200 millones. De hecho, es el que más fondos tiene asignados por esta vía y, al ser uno de los países más perjudicados por la pandemia y el que más tardará en superar la crisis económica que le acarreó, en junio se revisó al alza su asignación inicial. Oros países tienen más dinero asignado a través de préstamos blandos del Next Generation. Es el caso de Italia, con 122.600 millones asignados. España tiene derecho a 84.000 millones bajo esta fórmula, pero de momento no ha solicitado dinero por esta vía. Por esta razón, el plan pactado con Bruselas tiene objetivos que cumplir únicamente para conseguir los 77.200 millones a fondo perdido.
