DESDE que la Diputación de A Coruña decidió empaquetar en un mismo todo el Plan de Emprego Local, el PEL, el anuncio de la convocatoria se convierte en un chute de esperanza para muchos ayuntamientos de la provincia, por definición, afectados de anemia crónica en sus cajas de caudales. No es para menos. Según la calculadora de Valentín González Formoso y sus obreros especializados, serán más de 1.400 personas los que se repartan el pellizco de 7,65 millones de euros. Para quien no puede desarrollar su proyecto de vida, y con la que está cayendo, el “Gordo” del PEL es el mejor premio.
