Los premios de la Fundación Manolo Paz han alcanzado ya un prestigio acorde con la talla internacional de este escultor cambadés. Personalidades del mundo de la cultura y la política asistieron a la entrega del galardón a Luz Casal, que brilló como nadie en el paraíso que conforma la desembocadura del Umia, en Castrelo. El prestigioso escultor, tocado con su habitual sombrero, comprende mejor que nadie el efecto del arte en las personas y alabó en este sentido la labor de la cantante, quien respondió con un locuaz discurso con retazos sobre los materiales que usa Paz en sus esculturas para afirmar que el granito es como el rock, que necesita movimiento y esfuerzo, mientras que una voz acompañada por un piano sería como la arcilla. Felicidades.
