El alcalde socialista de A Illa, Luis Arosa, salía ayer decepcionado de la reunión con el presidente de Portos. Agradecido por el trato recibido y la amabilidad del mandatario, pero sin solución para la demandada reforma del paseo de O Cantiño. Portos no asumirá la reforma y plantea que el Concello solicite la desafectación, espere y finalmente financie por su cuenta la obra. A Arosa la cosa no le cuadra y mira de reojo el calendario para la cita autonómica con las urnas. Tal vez con un cambio en la Xunta pueda sacar el subterráneo adelante. Quién sabe.
