En 2002, el desastre del ‘Prestige’ paralizó a media Galicia, a gran parte de la Ría de Arousa y a toda A Illa. Veinte años después, el Concello organizó actos en recuerdo de aquella tragedia. La asistencia al auditorio fue a medio gas. La indignación por aquellos inefables actos sigue dentro de muchos corazones. Otros no han querido recordar esos tiempos. Algunos, los más jóvenes, solo lo habrán leído, con suerte. El olvido es lo que tiene, que llega siempre, es solo cuestión de tiempo. Así que actos como estos no son solo una efeméride. Son necesarios, a la vista está.
