Siempre se dice que lo importante es tener salud y, por supuesto, es cierto. En fechas como estas, sin embargo, ver a los niños esperar para ver el recorrido que hace el apalpador o soñar ya con la cabalgata de esta tarde con Papá Noel a la cabeza hace olvidar un poco los verdaderos problemas y centrarse en la infancia. Reuniones familiares, turrones, brindis con champán y copas con los amigos son característicos de esta jornada antes de la reunión en la mesa con los más allegados. Pero los niños tienen claro cuáles son sus prioridades y, ya sea Papá Noel, el apalpador o los Reyes, lo importante son los regalos. Cada edad, su prioridad.
