El día de Todos los Santos fue multitudinario. Miles de personas llenaron los cementerios de flores aunque para ello tuvieran que rascarse un poco más el bolsillo que otros años. Y es que la inflación también llegó al mercado de las flores, un comentario generalizado entre quienes dedicaron los últimos días a limpiar los camposantos y a adornar nichos y panteones para la ocasión y cumplir así con el rito. Esta subida de precios no implica que las floristerías ganen más, sino que es la única opción que les queda para cubrir los costes de producción que, como siempre, repercute en el consumidor final.
