En Caldas se acaba de poner en marcha un bipartito. El reparto del gobierno ha elevado en más de un 500% el coste en salarios públicos de los cargos políticos liberados. Todo en un Concello en el que se da la paradoja de que el alcalde no cobra un duro, por estar ya jubilado. Cierto que el porcentaje asusta, aunque hay que tener en cuenta que el gobierno en el mandato anterior era de los más baratos, con unos 25.000 euros de coste salarial político. Lo de los salarios políticos es siempre un asunto que se observa con lupa. Habrá que ver a partir de ahora si la gestión lo merece.
