Luis López tomó ayer posesión como presidente de la Diputación Provincial de Pontevedra en un acto en el que no faltó nadie y en el que recibió el apoyo del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda. Durante su discurso hizo alarde de su talante, de modo que defendió su apuesta por el diálogo y por mantener las políticas que han llevado a su partido a presidir la institución provincial. No le faltó elegancia al tender la mano al gobierno saliente y pedir tanto a PSOE como BNG que continúen trabajando por Pontevedra como hasta ahora. En medio de los abrazos y las felicitaciones no le faltó nadie por saludar.
